En su opinión, ¿En qué factores estratégicos se apoya el crecimiento de la Comunidad Valenciana?
Creo que el crecimiento de la Comunitat Valenciana viene por una mezcla que aquí se da especialmente bien: una base industrial fuerte, un ecosistema emprendedor que ha madurado muchísimo y las universidades, que cada año sacan talento muy preparado.
Y añadiría algo que vivimos en el día a día: somos una tierra acogedora, con un clima y una calidad de vida que hacen que mucha gente de fuera decida instalarse aquí. Esa combinación de talento local con talento que llega atraído por cómo se vive es un motor enorme.
¿Cómo ve las empresas de la Comunitat Valenciana en los próximos años?
Las veo dando un salto importante. Muchas ya están profesionalizándose, digitalizándose de verdad y pensando más en grande.
Pero lo que más noto es que hemos empezado a creérnoslo, algo que quizá antes nos costaba un poco más. Tenemos capacidad para competir fuera, y ya hay empresas valencianas haciéndolo muy bien. En sectores como tecnología, salud, sostenibilidad o logística, podemos estar —o ya estamos— en la conversación global.
¿Cuáles deberían ser las principales palancas y agentes de crecimiento?
Para mí hay tres cosas claras:
- Tecnología e inteligencia artificial, pero aplicada de forma práctica, para mejorar procesos y decidir mejor.
- Financiación adecuada a cada etapa, combinando modelos y no dependiendo de una única vía.
- Talento, tanto el que formamos aquí como el que estamos atrayendo.
Y luego está la parte de colaboración: empresas, universidades y sector financiero tienen que trabajar más de la mano si queremos acelerar todo esto.
¿Qué fuentes de financiación empresarial recomendaría a las empresas de nuestra Comunitat?
Hoy hay muchas más opciones que hace unos años, y cada empresa debería combinarlas según su momento: banca, fondos de capital riesgo, deuda privada, ayudas europeas… incluso family offices valencianos, que están muy activos.
La clave es no quedarse con un único camino. Crear una buena mezcla suele dar mucha más estabilidad.
¿Considera necesario e imprescindible el sector financiero para el desarrollo económico de nuestra Comunitat? ¿Por qué?
Totalmente. Sin un sector financiero sólido es difícil que cualquier economía crezca.
En nuestro caso, venimos de una etapa complicada: la crisis financiera nos dejó sin entidades valencianas de referencia, y eso se notó.
Lo positivo es que, poco a poco, el sector financiero valenciano está recuperando peso, con más especialización y más capacidad de acompañar al tejido empresarial.
Y eso es fundamental, porque aquí las empresas son muy dinámicas y necesitan entidades que realmente entiendan cómo funcionan.
¿Cómo deben afrontar las empresas de la Comunidad Valenciana la era post- Covid?
La etapa post-Covid ha cambiado la forma de trabajar y de gestionar empresas. Creo que, más que complicarlo todo, ha dejado claro qué funciona y qué no.
Las empresas que mejor están hoy son las que han sabido ordenar procesos, usar tecnología para ser más ágiles y leer antes que nadie los cambios del mercado.
No se trata de digitalizar por digitalizar, sino de tener una empresa más ligera, más rápida y capaz de moverse cuando cambian las reglas. Eso, junto a una gestión más profesional y menos improvisada, marca una diferencia enorme.
¿Cómo se ha de vender la Comunitat Valenciana a nuestros visitantes e inversores?
La Comunitat Valenciana se tiene que vender tal y como es: un lugar con una calidad de vida espectacular y un carácter acogedor que hace que la gente quiera quedarse.
Y a los inversores hay que decirles lo que quizá no se cuenta lo suficiente: aquí hay gente seria, con mentalidad empresarial y muchas ganas de hacer las cosas bien.
Tenemos talento, buenas infraestructuras y un ecosistema que está creciendo rápido. Solo falta contarlo más y con más ambición.
¿Cree que es importante la promoción de la economía sostenible en la Comunidad Valenciana?
Sí, y no solo por responsabilidad ambiental. La sostenibilidad se está convirtiendo en un factor de competitividad. Las empresas que se mueven en esa dirección suelen atraer más inversión y gestionan mejor los riesgos.
Además, la Comunitat tiene sectores como la energía, el agua, la industria o la movilidad donde puede jugar un papel importante si apuesta por ello. No es una moda; es parte del futuro económico.
¿Cuál es su opinión sobre la labor realizada por la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros a lo largo de sus 35 años de existencia?
La Fundación ha sido un pilar importante del sector financiero valenciano. Durante muchos años ha cumplido una función que nadie más estaba cubriendo: formar profesionales, acercar la cultura financiera a la sociedad y crear un punto de encuentro estable para empresas, inversores y estudiantes.
Creo que su mayor mérito es haber mantenido esa relevancia durante 35 años, en un sector que ha cambiado muchísimo. Muchas personas del ámbito financiero —incluido yo mismo— hemos pasado por iniciativas impulsadas por la Fundación, y su aportación al ecosistema es evidente.
La Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros entrega con carácter anual un Premio de Divulgación Financiera. ¿Qué opina sobre esta iniciativa?
Me parece una iniciativa estupenda. La divulgación financiera es algo que a veces se da por hecho, pero es fundamental para que la gente entienda mejor sus decisiones de ahorro e inversión. Premiar a quienes hacen ese esfuerzo —muchas veces de forma constante y poco visible— ayuda a poner en valor un trabajo que tiene un impacto real en la sociedad.
Además, es una forma de reconocer buenas prácticas y de animar a más profesionales a dedicar tiempo a explicar las finanzas de manera clara y accesible. Y eso siempre suma.
¿Cree que ha aumento la cultura financiera de la sociedad valenciana durante los últimos 30 años?
Sí, ha aumentado. Hoy la gente se cuestiona más las cosas, pide explicaciones y quiere entender mejor dónde pone su dinero. Antes muchas decisiones se tomaban “por confianza”, y ahora hay más interés en comparar y en informarse.
Aun así, todavía queda camino, sobre todo en algo fundamental: la planificación para la jubilación. Entender el interés compuesto y lo importante que es ir ahorrando de manera constante a lo largo de la vida activa marca una diferencia enorme en el futuro financiero de cualquier persona.
La digitalización y la labor de entidades que llevan años divulgando han ayudado mucho, pero tenemos que seguir insistiendo en que la educación financiera es clave para tomar decisiones mejores y más conscientes.
