
Laurent Neri – Wealth Planner en Mirabaud Group
A medida que nos acercamos a la mayor transferencia de riqueza de la historia, muchas familias se enfrentan a una pregunta fundamental: ¿Cómo pueden transmitir sus activos preservando el equilibrio, la armonía y sus valores fundamentales a largo plazo? Más allá de las cantidades económicas que están en juego, la calidad de la preparación, la claridad y la comunicación convierten una herencia en un verdadero motor de continuidad y cohesión. Descubra cómo combinar la transferencia de riqueza y la adaptación generacional, evitando al mismo tiempo los conflictos durante este periodo crucial.
En los próximos años, el mundo será testigo de un fenómeno sin precedentes: la mayor transferencia intergeneracional de riqueza de la historia. Solo en Europa, se espera que cerca de 9 billones de euros cambien de manos para 2040, lo que supone alrededor de 677 000 millones de euros al año. [1] Suiza forma parte de esta tendencia, con cerca de 100 000 millones de francos suizos transferidos anualmente y aproximadamente la mitad de la riqueza privada compuesta por activos heredados. [2]
El tema de la riqueza, que a menudo se aborda principalmente desde una perspectiva jurídica o fiscal, va mucho más allá, ya que afecta a la identidad familiar, la cohesión y la transmisión de valores. El Barómetro Generacional 2025 [3] muestra que, para muchos, la herencia representa el momento financiero más importante de sus vidas. Sin embargo, solo la mitad de las familias con un patrimonio neto ultra-alto (UHNW) cuentan con un plan de sucesión, con variaciones según la zona geográfica.
Aunque la mayoría cree que la riqueza y los valores deben recaer principalmente en los descendientes o cónyuges, la ausencia de diálogo sigue siendo un factor de riesgo importante. La planificación de la sucesión no suele considerarse una prioridad por varias razones: los propietarios de la riqueza sienten que aún tienen mucho tiempo para ocuparse de ello más adelante, aún no han decidido cómo dividir su riqueza y sus activos, o no han tenido tiempo de discutirlo con su family office.
Por último, solo una pequeña proporción de familias (26 %) involucra a la siguiente generación desde el principio en todo el proceso de planificación de la sucesión. [4]
La generación del baby boom ha alcanzado la edad de transmitir sus activos, mientras que las expectativas de las generaciones más jóvenes están evolucionando y la edad media de la herencia se está desplazando hacia los 58-60 años. La transferencia de riqueza va más allá de las finanzas; también incluye un legado psicológico compuesto por valores, orientación, tradiciones y, en ocasiones, cambios o rupturas. [5]
¿Transmitir o garantizar la continuidad?
Transmitir el patrimonio significa transferirlo de una generación a otra. Garantizar la continuidad implica integrar este proceso en el tiempo, teniendo en cuenta los cambios sociales y la historia familiar. La continuidad requiere una visión más amplia, que incluya la preparación, la flexibilidad y el diálogo entre todos los miembros de la familia. Su objetivo es preservar la capacidad del patrimonio para apoyar las ambiciones y los proyectos de las generaciones futuras, incluso cuando sus objetivos difieran (movilidad, carreras profesionales, compromisos sociales o medioambientales).
En este contexto, la planificación patrimonial resulta esencial: pensar con claridad en los propios deseos, discutirlos abiertamente con los familiares cercanos, utilizar las herramientas adecuadas y anticipar las fases de transición. Entre las soluciones disponibles, se podría prestar especial atención a las donaciones en vida o a un mandato en caso de incapacidad.
Donaciones en vida
Antes de realizar una donación en vida, se recomienda aclarar siempre con antelación las implicaciones fiscales y sucesorias, en particular de conformidad con la legislación y la fiscalidad aplicables. Por ejemplo, pueden utilizarse para adelantar la transferencia de activos entre generaciones, lo que facilita la planificación y la estabilidad de la sucesión. Es aconsejable documentar las donaciones en vida por escrito e informar a todos los herederos para evitar posibles disputas. Un anticipo de la herencia puede utilizarse, en particular, para garantizar la equidad entre los hijos o para proporcionar apoyo financiero a un miembro de la familia en un momento clave (por ejemplo, para la educación o la adquisición de una propiedad). Es aconsejable comprobar si se aplican exenciones o deducciones y tener en cuenta el riesgo de que las donaciones en vida realizadas menos de cinco años antes del fallecimiento puedan estar sujetas posteriormente al impuesto de sucesiones.
Mandato en caso de incapacidad
Es importante establecer un mandato en caso de incapacidad, especialmente para parejas y personas con patrimonios complejos. Este mandato es un documento escrito y muy personalizado, en el que el mandante (la persona interesada) designa a uno o varios mandatarios, que pueden ser personas físicas o jurídicas. Las tareas asignadas al mandatario deben definirse con la mayor claridad posible: asistencia personal, gestión patrimonial y representación en asuntos legales.
Prevención de conflictos durante la transferencia de patrimonio
La transferencia de patrimonio requiere una planificación cuidadosa para evitar disputas familiares, que a menudo surgen de malentendidos o de la falta de conocimiento de las intenciones del fallecido. Una de las soluciones más eficaces es la redacción de un testamento claro y preciso, que puede ayudar a disipar ambigüedades y posibles impugnaciones entre los herederos.
En el derecho sucesorio existen varios tipos de testamentos, cada uno de los cuales responde a necesidades específicas:
- El testamento ológrafo, escrito íntegramente a mano, fechado y firmado por el testador, es fácil de redactar, pero puede ser impugnado si presenta defectos formales.
- El testamento otorgado (notarial), redactado por un abogado o notario en presencia de testigos, ofrece una seguridad jurídica importante gracias a sus formalidades y a su registro oficial.
Cada tipo de testamento ofrece ventajas distintas, lo que permite adaptar la planificación sucesoria a las circunstancias del testador.
Fomentar la comunicación abierta, mediante reuniones familiares o documentos escritos que expliquen el razonamiento detrás de las decisiones, ayuda a alinear las expectativas y a prevenir los celos o el resentimiento. Las claves son la planificación, la transparencia y el entendimiento mutuo.
Fomentar una comunicación abierta, mediante reuniones familiares o documentos escritos en los que se explique el razonamiento que hay detrás de las decisiones, ayuda a alinear las expectativas y a evitar los celos o el resentimiento. Las claves son la planificación, la transparencia y el entendimiento mutuo.
Los conflictos familiares suelen surgir de una comunicación deficiente o de una gestión de la sucesión demasiado rígida. La experiencia suiza demuestra que la transparencia, la definición clara de funciones y una preparación cuidadosa crean un marco estable y pacífico para la sucesión. El diálogo temprano no solo reduce las tensiones, sino que también integra las propias aspiraciones de los herederos, que pueden diferir de las de las generaciones anteriores.
La mayor transferencia de riqueza de la historia exige una reflexión renovada: transmitir la riqueza ya no significa simplemente entregar activos, sino aceptar la diversidad de trayectorias vitales, valores y aspiraciones. Garantizar la continuidad significa crear un marco estable, pacífico y adaptable, que una a las generaciones respetando sus diferencias. Tanto las familias como las instituciones deben estar a la altura de este nuevo reto: a lo largo de la historia, la clave del éxito ha sido la capacidad natural del ser humano para mantener conversaciones abiertas y sinceras entre sí.
Mirabaud: un ejemplo inspirador. Expertos en asesoramiento y planificación patrimonial.
Desde su fundación en 1819, el Banco Mirabaud, ahora dirigido por la séptima generación de la familia fundadora, ha encarnado los principios de la continuidad patrimonial a largo plazo. Basándose en una gobernanza intergeneracional y una filosofía a largo plazo, Mirabaud practica la escucha, la adaptabilidad y la estabilidad.
La institución apoya a sus clientes a lo largo del tiempo, ayudándoles a estructurar su patrimonio y a tender puentes entre generaciones. El enfoque de Mirabaud ilustra así la importancia del diálogo, la preparación y la apertura, tanto dentro de las familias como en la forma de apoyar a los clientes.
En la oficina de Mirabaud en Valencia contamos con un equipo multidisciplinar y con un alto expertise en asesorar y planificar patrimonialmente a sus clientes, garantizando una transmisión ordenada del patrimonio familiar.
Mirabaud Valencia: Luis Capilla, Jose González, Sonia Yllera y Sergio Bernal

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Referencias:
[1] 2025 EY Global Wealth Research Report
[2] Les héritages et les impôts : Que nous apprennent les données ?, Marius Brülhart Professeur ordinaire HEC, Université de Lausanne
[3] Baromètre des générations 2025, Maison des générations de Berne
[4] Baromètre des générations 2025, Maison des générations de Berne
[5] « Étude PwC Suisse sur la succession »
