La electrificación de la economía: un tema de inversión a largo plazo

Mirabaud Financial Research

En su último informe World Energy Outlook, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) destaca que la electricidad se está convirtiendo en el pilar central de las economías modernas, lo que marca el inicio de lo que describe como la «Era de la Electricidad».

Hoy en día, la electricidad sigue representando solo alrededor del 21 % del consumo final de energía a nivel mundial, pero su demanda está creciendo mucho más rápido que el consumo energético global. Según la AIE, el gasto en el suministro de electricidad y la electrificación de los usos finales ya representa casi la mitad de la inversión energética mundial.

Este crecimiento de la demanda está impulsado, en particular, por los usos residenciales, la industria, la movilidad eléctrica y la infraestructura digital.

La red eléctrica: un cuello de botella clave

Mientras que la generación de electricidad crece rápidamente, las redes eléctricas se están convirtiendo en el principal cuello de botella.

La inversión en generación de electricidad ha aumentado casi un 70 % desde 2015, alcanzando alrededor de 1 billón de dólares al año. Por el contrario, el gasto anual en redes eléctricas ha crecido solo a la mitad de ese ritmo, alcanzando aproximadamente 400 000 millones de dólares.

Este desequilibrio tiene varias consecuencias: mayor congestión de la red, retrasos en la conexión de nueva capacidad de generación o de nuevos consumidores, y presión al alza sobre los precios de la electricidad.

En muchas regiones, especialmente en Europa y Estados Unidos, la infraestructura eléctrica en proceso de envejecimiento y requiere una modernización significativa.

Estos factores implican importantes necesidades de inversión en infraestructura eléctrica durante las próximas décadas.

¿Cómo funcionan las redes eléctricas?

La electricidad se produce a menudo lejos de donde se consume y, por lo tanto, debe transportarse a través de una red eléctrica. Desde las centrales eléctricas, las líneas de transmisión transportan la electricidad a alta tensión a lo largo de grandes distancias. En las subestaciones, la tensión se reduce para permitir la distribución. Las líneas de distribución suministran finalmente la electricidad a baja tensión a los usuarios finales.

Fuente: Adaptado por Solar Choice a partir del Proyecto Nacional de Desarrollo de la Educación Energética

Un amplio ecosistema de inversión

El desarrollo y la modernización de la infraestructura eléctrica implican un amplio ecosistema de partes interesadas, entre las que se incluyen las empresas de servicios públicos, los fabricantes de equipos eléctricos y las empresas de ingeniería y construcción responsables del despliegue de la infraestructura.

Al mismo tiempo, la innovación tecnológica está transformando las redes eléctricas mediante el desarrollo de redes inteligentes. Al integrar sensores, software y datos en tiempo real, estos sistemas permiten gestionar mejor los flujos de electricidad, mejorar la fiabilidad de la red y facilitar la integración de las energías renovables.

Los contadores inteligentes también ofrecen a los consumidores una mayor visibilidad de su consumo eléctrico, lo que contribuye a un uso más eficiente de la energía.

La electrificación: una palanca clave para la descarbonización

La electrificación es un pilar fundamental de la descarbonización. Reducir la dependencia de los combustibles fósiles en favor de las energías renovables implica un papel cada vez más importante de la electricidad dentro del sistema energético. En este contexto, sectores como el transporte, la calefacción y la industria están pasando progresivamente a la electricidad para sustituir a los combustibles fósiles.

En 2024, alrededor del 40 % de la generación mundial de electricidad procedía de fuentes bajas en carbono, incluidas las energías renovables y la energía nuclear.

Europa se encuentra entre las regiones más avanzadas, con alrededor del 71 % de su electricidad generada a partir de fuentes bajas en carbono, incluido casi un 30 % procedente de la energía eólica y solar, que ahora superan a los combustibles fósiles en la generación de electricidad.

En Estados Unidos, las fuentes bajas en carbono representan alrededor del 42 % de la generación de electricidad, mientras que el gas natural sigue siendo la principal fuente de generación de energía.

En China, las fuentes bajas en carbono representan alrededor del 38 % de la generación eléctrica, pero el carbón sigue siendo la fuente dominante, a pesar de la disminución de su peso relativo en la combinación energética, con el fin de satisfacer la creciente demanda de electricidad del país.

El papel cada vez más importante del almacenamiento de energía

El aumento de la cuota de las energías renovables plantea un nuevo reto: la intermitencia. La generación de electricidad a partir de la energía solar y eólica varía en función de las condiciones meteorológicas.

Las soluciones de almacenamiento de energía, en particular los sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS), están desempeñando un papel cada vez más importante a la hora de abordar este reto. Permiten almacenar electricidad durante los periodos de alta producción y liberarla cuando aumenta la demanda, mejorando así la estabilidad y la flexibilidad del sistema eléctrico.

Conclusión

El crecimiento estructural de la demanda de electricidad es hoy en día un hecho ampliamente reconocido y representa una gran oportunidad para la descarbonización de las economías. Sin embargo, la inversión en las redes eléctricas no ha seguido el ritmo de la inversión en generación, lo que ha creado un importante cuello de botella.

En este contexto, el desarrollo y la modernización de todo el ecosistema eléctrico se están convirtiendo en algo esencial.

Desde una perspectiva de inversión, especialmente en el marco de los criterios ESG, la transición hacia la electricidad representa, por lo tanto, un tema de inversión amplio y a largo plazo, que va más allá de la generación de energía renovable para abarcar toda la gama de infraestructuras necesarias para una economía cada vez más electrificada.

Mirabaud Financial Research

Mirabaud Valencia: Luis Capilla, Jose González, Sonia Yllera y Sergio Bernal

https://www.mirabaud.com/es

Información importante: https://www.mirabaud.com/es/legal-disclaimer

***Las empresas mencionadas en este artículo no constituyen recomendaciones y, en algunos casos, no forman parte de nuestro universo de inversión. Si necesita un análisis más detallado, póngase en contacto con su gestor de relaciones de Mirabaud.