- A pesar de la incertidumbre global, Estados Unidos sigue siendo una de las economías más importantes del mundo, con un crecimiento del 2,4%
- La Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros (FEBF) ha organizado junto con el IVACE+i Internacional una jornada para analizar las oportunidades de crecimiento que ofrece el país americano
- La apertura de una filial en Estados Unidos, sin importar su tamaño o actividad, puede ser una de las herramientas más útiles a la hora de afrontar la política arancelaria: “Cuando una empresa abre una filial americana, se convierte en una empresa americana, y se beneficia de su trato fiscal”
- Algunos de los sectores más demandados son la industria manufacturera, las nuevas tecnologías, energía limpia, baterías, semiconductores y productos como el mueble, el zapato o la cosmética
- Las elecciones ‘mid-term’ pueden suponer un giro para las políticas de Estados Unidos si el Congreso pasa a ser de mayoría demócrata, dificultando las decisiones unilaterales por parte del ejecutivo de Trump
Valencia, 19 de mayo 2026. A pesar de los cambios políticos y fiscales, Estados Unidos sigue siendo uno de los mercados más tractivos para las empresas valencianas. Con un crecimiento anual de la economía del 2,4% y más de 330 millones de consumidores, las oportunidades de crecimiento y expansión son muy amplias. En la actualidad, más de 160 empresas valencianas operan en Estados Unidos, especialmente en sectores como la logística, el consumo y las nuevas tecnologías.
En 2025, Estados Unidos fue el 10º destino de inversión valenciana bruta en el exterior (datainvex) y 2º no europeo por detrás de Brasil, con un valor de 6,2 millones de euros (1% del total de inversión valenciana en el exterior). Ese valor superaba en +219% el valor de la inversión registrada el año 2024 (1,9 millones de euros). Así se ha expuesto en la jornada ‘Geopolítica 2026: oportunidades de inversión en Estados Unidos’, que ha organizado la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros (FEBF) en Valencia de la mano de IVACE+i, la agencia de desarrollo de negocio TABS y el despacho de abogados estadounidense Becker.
“La Comunidad Valenciana sigue apostando por el mercado de Estados Unidos” ha explicado Cristina Villó, jefa del Área de Promoción Internacional del Ivace+i Internacionalización del IVACE. “Ante el nuevo escenario arancelario, hemos decidido reforzar el apoyo a nuestras empresas con iniciativas como el Plan USA, que financia actividades de promoción y de apoyo en el destino. También hemos lanzado por primera vez un paquete de ayudas para las empresas que quieren establecer filiales allí”, ha continuado al respecto.
Por su parte, la directora general de la FEBF, Isabel Giménez, ha puesto en valor los paquetes de ayudas e incentivos que ofrecen los estados a las empresas que buscar aterrizar allí, y ha mencionado planes como el Inflation Act que en este momento mueven millones de dólares en Estados Unidos, y que presentan grandes oportunidades dentro del sector de las renovables, la logística, la defensa y la IA, entre otras.
Fin de la globalización: el modelo ‘glocal’ para evitar los aranceles
Tanto Gabriel Monzón-Cortarelli, socio-director de Becker Law, como Carmen Muñoz, vicepresidenta de Business Development de TABS Inc, han estado de acuerdo en que el actual escenario económico transiciona desde un modelo global a un modelo ‘glocal’, caracterizado por la necesidad de expansión a nivel internacional, pero con presencia física sobre el terreno de los mercados en los que se está intentando entrar.
Una herramienta especialmente útil en el caso de los Estados Unidos, ya que la apertura de una entidad u oficina en terreno americano es uno de los principales mecanismos para sortear la nueva política de aranceles. “En el momento en el que una empresa abre una filial americana, se convierte a efectos prácticos en una empresa americana”, ha señalado Monzón-Cortarelli. De este modo, la empresa pasa de ser exportadora a ser local y por lo tanto se beneficia del trato fiscal preferencial estadounidense.
El volumen de la filial en Estados Unidos, según recomiendan los expertos, puede variar en función de la actividad o el producto a comercializar en el país: algunos negocios pueden empezar su implantación a través de pequeñas oficinas con servicios de promoción y venta, otras pueden plantearse la contratación de representantes sobre el terreno para la ampliación del negocio, y otras incluso pueden encontrar beneficioso lanzarse directamente a la manufactura de sus productos en el país.
“Dependiendo del sector, Estados Unidos ofrece oportunidades muy interesantes para la atracción de empresas, con leyes federales que incluso pueden ceder de manera gratuita el uso del suelo para la construcción de instalaciones en caso de que perciban que puede tener un buen impacto para la economía local y contratación de trabajadores”, ha detallado Muñoz.
“Antes, el proceso desde que una empresa decidía expandirse a Estados Unidos hasta que finalmente abría su propia filial, podía prolongarse más de 15 años. Ahora, Estados Unidos está muy interesado en acelerar este proceso, y atraer industrias que pueden generar beneficio a través de su implementación en el país. De ahí el modelo ‘glocal’, que pasa por tener implantación a nivel local”, ha continuado Monzón-Cortarelli.
Sectores punteros
En este sentido, los expertos han puesto el foco en los proyectos federales, que ahora mismo suponen una gran fuerza de inversión en Estados Unidos, y que buscan empresas capaces de crear productos y servicios para el país sin importar su procedencia. Es en este contexto donde los agentes de mediación pueden ayudar con la transición legal y fiscal para la implementación de empresas extranjeras en su territorio, así como el trabajo coordinado de diversos actores: “En el caso de las empresas valencianas, el IVACE hace un importante trabajo colectivo de implantación en Estados Unidos”, ha detallado Villo.
Entre los sectores más atractivos ahora mismo para ampliar la presencia en Estados Unidos se encuentra la industria manufacturera, así como las nuevas tecnologías: energías limpias, baterías y componentes críticos, como por ejemplo semiconductores. Además, Estados Unidos también tiene una gran capacidad de absorción de productos tales como el calzado, la cosmética y el mueble.
El impacto limitado de la política arancelaria
Más allá de las ventajas que ofrece la apertura de una filial en Estados Unidos, los expertos también alertan de que el impacto de la política arancelaria que ha ocupado la actualidad en los últimos meses ya ha sido absorbido: “En el caso de los sectores con aranceles del 10 al 15%, las empresas se recuperaron en las primeras semanas. Y además, hay que reconocer la labor de la Corte Suprema de Estados Unidos en la fiscalización de las decisiones políticas”, han indicado Monzón-Cortarelli y Muñoz.
De este modo, ambos confían en la seguridad jurídica de Estados Unidos, al tiempo que recuerdan que las elecciones ‘mid-term’ pueden suponer un nuevo vuelco en su política comercial en el caso de que el Congreso tome color demócrata. En este sentido, será más complicado para el Gobierno americano tomar decisiones unilaterales o precipitadas. “Sin embargo, vemos que la protección de los mercados es una tendencia global, con una mayor predisposición a consumir dentro del territorio nacional, por lo que el modelo ‘glocal’ viene para quedarse independientemente de lo que suceda en Estados Unidos”, han finalizado.
