Discurso Hble. Sr. D. José Antonio Rovira, Conseller de Economía, Hacienda y Administración Pública -Acto Clausura/Apertura Curso Académico FEBF

30 de septiembre de 2026

Buenas tardes.

Quiero comenzar esta intervención saludando a la presidenta de la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros, a los miembros de su patronato y equipo directivo, a los expertos y profesionales que compartirán con nosotros sus conocimientos y experiencias a lo largo de esta tarde, y muy especialmente a Zubi Group y al Ayuntamiento de València por su apoyo en la celebración de este espacio de reflexión y aprendizaje, tan necesario en un momento de profundos cambios económicos, tecnológicos y sociales.

Mi saludo también a los profesores y profesionales que participan en los distintos programas de posgrado, a las empresas colaboradoras y, por supuesto, a los alumnos que hoy recibís vuestro diploma, que sois los verdaderos protagonistas de este acto.

Como conseller de Economía, Hacienda y Administración Pública, es un placer participar en esta clausura de las actividades de posgrado desarrolladas por la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros.

Detrás de cada uno de estos diplomas hay muchas horas de estudio, trabajos, proyectos, exámenes y renuncias personales. Hay también jornadas en las que habéis tenido que compatibilizar vuestra formación con vuestras responsabilidades profesionales o familiares. Y, sobre todo, hay una firme voluntad de seguir creciendo y mejorando.

Porque continuar formándose una vez finalizados los estudios universitarios no es una decisión sencilla. Supone asumir que el aprendizaje no termina con la obtención de un título, sino que debe acompañarnos a lo largo de toda nuestra trayectoria profesional.

Vivimos en un momento especialmente exigente desde el punto de vista económico, tecnológico y social. La digitalización, la transición energética, los cambios en los modelos de negocio, las nuevas dinámicas de los mercados y, de manera muy especial, el desarrollo de la inteligencia artificial, están transformando sectores enteros de actividad.

Las transformaciones que estamos viviendo están dando lugar a nuevas profesiones, nuevas especialidades y formas de trabajar. De hecho, muchos de los perfiles que serán especialmente demandados en los próximos años apenas comienzan a configurarse, y buena parte de las herramientas que utilizaremos en el futuro aún están por desarrollar. 

Frente a esa realidad, la formación continua ya no constituye una ventaja adicional ni un valor añadido, sino que se convierte en una necesidad. Una necesidad que exige mantener una actitud permanente de aprendizaje, porque la mejor manera de prepararse para el futuro no es aferrarse a lo que ya sabemos, sino seguir desarrollando capacidades, adquirir nuevas competencias y conservar siempre la curiosidad por aprender.

La inteligencia artificial constituye un buen ejemplo de esta transformación. Hoy la tecnología es capaz de proporcionarnos más información que nunca, analizar grandes volúmenes de datos en cuestión de segundos, automatizar procesos y ampliar nuestras capacidades.

Sin embargo, sigue existiendo algo que ninguna herramienta puede sustituir completamente y es el criterio:

  • La capacidad de interpretar la información.
  • La capacidad de comprender las consecuencias de una decisión.
  • La capacidad de distinguir entre lo urgente y lo importante.
  • La capacidad de asumir responsabilidades.
  • En definitiva, la capacidad de decidir.

La inteligencia artificial puede ayudarnos a obtener respuestas, pero sigue siendo responsabilidad de las personas formular las preguntas adecuadas. Puede ayudarnos a mejorar procesos, pero corresponde a las personas definir los objetivos.

Por eso, cuanto más sofisticadas sean las herramientas de las que dispongamos, más importante será contar con profesionales preparados para utilizarlas con rigor, sentido crítico y responsabilidad.

Y ahí es donde instituciones como la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros desempeñan un papel fundamental.

La Fundación ha contribuido de forma decisiva a crear una auténtica comunidad de conocimiento financiero y empresarial en la Comunitat Valenciana. Ha servido de puente entre la universidad y la empresa, entre la teoría y la práctica, entre el talento joven y las necesidades reales del tejido productivo.

Gracias a esa labor, miles de profesionales han podido desarrollar nuevas capacidades, asumir mayores responsabilidades y contribuir al crecimiento de sus organizaciones.

La calidad de una economía depende en gran medida de la calidad de sus empresas, pero también de la preparación de las personas que las impulsan. Por eso, formar directivos, especialistas financieros, emprendedores y profesionales cualificados constituye una aportación de enorme valor para el conjunto de la sociedad.

Y desde la Conselleria de Economía, Hacienda y Administración Pública compartimos plenamente esa visión.

La experiencia nos demuestra que detrás de los proyectos que prosperan hay siempre personas preparadas, capaces de identificar oportunidades, adaptarse a los cambios, asumir riesgos de forma responsable y mantener una visión de largo plazo incluso en momentos de incertidumbre. Todas ellas capacidades que debemos poner en valor.

Y ahora quiero dirigirme especialmente a quienes recibís vuestro diploma.

Este reconocimiento acredita un logro importante, pero no representa el final de vuestro proceso de aprendizaje. Al contrario, debe ser entendido como una nueva etapa.

Os animo a mantener siempre la curiosidad intelectual, la disposición a seguir aprendiendo y la capacidad de adaptaros a un entorno que continuará cambiando a gran velocidad. Afrontad los desafíos con confianza en vuestras capacidades, pero también con la humildad y la voluntad de seguir creciendo cada día.

Muchas gracias y enhorabuena a todos.